Visualización

Visualización

Visualización, del latín visio, visionis: acción de ver y, por metonimia, efecto de ver, derivado de videre (ver). De la familia etimológica de ver.

Ver, oír, palpar, oler, saborear son fenómenos neurofisiológicos ópticos y acústicos, hápticos, sinestésicos; percepciones que, trascendiendo todo reduccionismo, comprenden lo fisiológico, el ánima y el ánimus, lo sensorial, lo psíquico, lo cultural, lo generacional y de género. Creer que solo se ve con los ojos, a través de los ojos; que se oye con los oídos, por medio de los oídos; que el tacto solo es experiencia dérmica; que solo se toca con la epi/endodermis; que los sabores son fenómenos químicos y físicos que estrictamente solo ocurren en las papilas gustativas; y que los aromas o hedores solo afectan a las fosas nasales, sería separar la mente del cuerpo, separar al sujeto de sus imágenes y de sus expectativas, de sus recuerdos y de sus proyectos.

Se visualiza mediante imágenes mentales, ópticas, fónicas, hápticas, olfativas, gustativas… fenómenos de otro carácter: creación de imágenes, diagramas, esquemas o animaciones, para comunicar ideas, sentimientos, emociones, proyectos…

Visualizar es mostrar, presentar, informar y comunicar visualmente los complejos ciclos de la visión (théore): abstraer, comprender, interpretar y traducir los fenómenos, las ideas y los conceptos, los objetos de la razón, los objetos mentales que, antes de visualizarlos, eran de naturaleza intangible e incomprensible.

Visualizar es pensar, interiorizar; es introyección; es dialogar con la mente propia y con otras mentes; es que las ideas y los conceptos sean accesibles para los sentidos y las mentes; es hacer perceptibles e inteligibles los constructos mentales y sensoriales.

Visualizar: es hacer visibles y comprensibles ideas, expectativas, herencias, utopías y devenires. Visualizar consiste en completar (hacer perfecto) ese complejo ciclo de: abstraer, comprender, interpretar y traducir los fenómenos, las ideas, los conceptos —objetos estos de la razón por su naturaleza antrópica—.

Las bellas artes y las disciplinas del conocimiento nos refieren a las expresiones y a los sistemas de signos que interactúan en diversas dimensiones, en múltiples naturalezas y que son interpretados por imaginarios sociales e inmanentes y así mismo determinados por las singulares referencias generacionales.

Visualizar es esclarecer y comunicar propósitos, expectativas e ilusiones; es socializar objetos de la mente y el alma. Las expresiones sublimes y las disciplinas cognitivas nos remiten a códigos, a manifestaciones, a los idiomas que interactúan en diversas temporalidades, en ámbitos múltiples: en el carácter, en los atributos, en las circunstancias, en las alusiones.

Visualística: es una transdisciplina que se constituye por todo lo relacionado con la visión y la visualización.
La Visualística cumple su propósito (Télos) a través de estrategias de visualización y perceptualización para inducir estímulos modulados que logren activar la interacción de los sentidos, la voluntad, la inteligencia, los marcos referenciales y la pródiga multisensorialidad de los seres.
La Visualística organiza las ideas, las intenciones y el flujo de multisensaciones en estructuras de narrativa Visual Didascálica.
La visualística es la representación de figuras, imágenes o ideas que convertimos en equivalentes de la realidad: imágenes, conceptos y preceptos en que se hace presente a la conciencia en objetos del exterior o interior.
La visualística se constituye con presencias que generan, evocan, convocan, refieren, sugieren, recuerdan y que surgen por épocas en las mentes de los visionarios para comunicarse con otras imaginaciones fértiles.

Visualización: del latín visio, visionis (acción de ver) y, por metonimia, efecto de ver, derivado de videre (ver). De la familia etimológica de ver.

Expresión: del latín expressio, expressionis, nombre de acción construido a partir de expressum, del verbo exprimere, derivado de la palabra exprimir. Exprimere está compuesto del prefijo *ex-* (extraer del interior) y premere (presionar, externar, exteriorizar), para mostrar a través de imágenes o signos externos pensamientos, ideas, visiones, sentimientos, expectativas, emociones…

Comunicación: del latín communicatio, -ōnis, es la acción consciente de compartir e intercambiar información por medio de representaciones entre perceptores o interlocutores.

Poética: del griego antiguo ποιητικός (poiētikós), pasando por el latín poetĭcus, derivado de poēsis (poiein: creación, conversión, pasión, sublimación).
La poética es la disciplina convergente; su propósito (τέλος, télos) es el de proponer sistemas de preceptos y conceptos para dimensionar, describir, clasificar, analizar y valorar las obras maestras de diversos trasfondos culturales.

Nootrópico: deriva de las palabras griegas νους (nous, mente) y τροπή (tropé, movimiento). Potenciar, estimular los procesos de la inteligencia; su ἀρετή (areté), su virtud.

Sensorial: formado a partir del latín sensorium (órgano del sentido), procedente de sensus (acción de percibir). De la familia etimológica de sentir; perteneciente o relativo a la sensibilidad o a los órganos de los sentidos.

Mental: en griego antiguo, μένος (ménos), que significa mente, disposición, estado de ánimo; del latín mentalis, y significa relativo al pensamiento. Sus componentes léxicos son: mens, mentis (mente), mentalismo y también mentalidad.

Prospectiva: viene del latín prospectivus, relativo a mirar hacia delante, al futuro; disciplina que se avoca al estudio de las causas, de los instrumentos, de los conocimientos y de los factores económicos y sociales que aceleran la evolución de las culturas, el diagnóstico y pronóstico para la previsión de las situaciones del porvenir.

Representación: del latín repraesentatio, repraesentationis; acción y efecto de representar, imágenes mentales o conceptos e ideas que sustituyen o equivalen a la realidad o a su concreción.

Perceptualización: percibir proviene del latín percipere (apoderarse de algo, recibir, percibir, aprender, sentir).
Perceptualizar: guiar, dirigir la percepción del perceptor; es la argumentación de la cualificación didascálica de compendios de información para cumplir los propósitos del comunicador.

Virtud vital, ver los horizontes habitados de coloraturas.
Imaginación inmersiva, interiorización panorámica.
Sensibilidad sapiente, profetizando promisorios porvenires.
Ubicar universos, uniendo utopías.
Alusión aliciente, ancestral atracción de armonías arcanas.
Lucidez lúdica, legado libertario.
Inferencias incluyentes, iniciando diáfanos devenires.
Zonas zafiro, zarpando diurnos diluvios dorados.
Abluciones amanecientes, atavío ascendente.
Contornos continuos, cálidas cataratas cohabitando.
Inmanencia incendiante, intuiciones imprescindibles.
Origen oferente, orientando orquídeas orquestales.
Nootrópicas notaciones, nítidas nociones navegables.

 

Roberto Real de León
11 11 2023

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